Robotics Galu, una firma tecnológica que trabaja con sistemas de detección de incendios forestales, prevé que con 65 de estos robots, se podría proteger cerca del 80% del Valle de México.

En lo alto de cinco torres que rodean el Bosque de La Primavera, en Jalisco, cinco robots que a primera vista parecen simples cámaras de seguridad, se dan a la tarea de detectar meticulosamente cualquier siniestro de incendio forestal. Estos dispositivos pertenecen a la compañía Robotics Galu, una firma tecnológica que trabaja con sistemas de detección de incendios forestales la cual prevé que con su uso, se podría aminorar el problema de estos siniestros.

«Visualizamos y de hecho hicimos un análisis y con 65 robots aproximadamente podríamos tener una protección del 80% del Valle de México. Esto nos gustaría ver, esta tecnología aplicada por completo y que sea como un seguro para la población y evitar que se siga contaminando», señala Fernando Aranda, Director Comercial de Robotics Galu a Forbes México.

Desde hace unas semanas, la Ciudad de México y algunas otras regiones como el Estado de México, se han visto amenazadas por una ola de incendios forestales que aparte de consumir en su pasar hectáreas de bosques y áreas verdes, han detonado las alertas de contingencia ambiental por las partículas contaminantes que emanan. Sin embargo, para el directivo, la utilización de estas herramientas tecnológicas podrían aminorar los problemas que traen los siniestros en los bosques.

Sobre lo que necesita actualmente la Ciudad de México y otras regiones que se han visto afectadas por estos siniestros, Arana mencionó que es importante que se sepa que estos robots solucionarán la parte de la detección, pero sin la ayuda de la sociedad y las autoridades, esto no funcionará.

«Es muy importante que se sepa que esta tecnología soluciona la parte de la detección, sin embargo si ellos no interactúan o no hacen caso, no van a atacar los focos de incendios, no hay un compromiso con las acciones que toma el robot o las detecciones, pues el robot no va a ayudar. Por una parte es el compromiso de las autoridades para el ataque oportuno. Estar pendientes, porque al final de cuentas ya no se necesita invertir en tantos recursos de ataques», dijo.

 

¿Cómo trabajan?

«Cuando hacemos la detección, mandamos una alerta a protección civil, a la gente de medio ambiente a las personas involucradas. Ellos lo pueden checar desde su celular, desde su iPad o centro de monitoreo. Este tiempo que ellos ganan con esta detección oportuna es crítica para el manejo del incendio. No es lo mismo un incendio pequeñito que solo necesitas mandar una brigada y se controla en media hora. Hemos visto que en casos con incendios más grandes tienes una contingencia ambiental, tienes que estar peleando con el incendio, entre dos y cinco días, tienes que invertir en helicópteros, carros cisternas, esos combates en cuestión económica son sumamente costosos», dice Arana.

Estos equipos se instalan en el bosque, en la jungla o en el área que se busque proteger, encima de una torre en donde previamente se hace un estudio del área para ver cómo va a estar la cobertura y qué es lo que va a estar observando. Tiene pequeños sensores térmicos que en cuanto detectan un cambio en la radiación como foco de incendio, lo registra de inmediato. El equipo puede detectar a cinco kilómetros señales de un incendio. Sobre su costo, Aranda menciona que es variable ya que se tiene que realizar primero un análisis de la zona para ver si existe la infraestructura para su instalación.

«Es muy parecido a una cámara de vigilancia normal. Lo que lo hace especial son los sensores térmicos, el software y los algoritmos que tiene por dentro, por eso es un robot y no solo una cámara. Porque solo como cámara te va a mostrar lo que está viendo pero no hace la detección, no puede determinar si es una falsa alarma o es positivo. Con nuestro sistema puede determinar los focos de incendio y cuáles no son focos de incendio», dice el representante de la compañía.

 

¿En dónde hay más robots?

Estos robots están instalados en seis países lo que equivale aproximadamente a 40 robots instalados a nivel mundial. Hay en China, Indonesia, Sudamérica, entre otros.

«Tenemos también un robot instalado en el Nevado de Toluca, con Probosque, ellos son los que gestionan los bosques de la periferia del Valle de México. Nos acercamos con ellos igual están muy interesados con la tecnología, llevamos unos meses trabajando. Ellos ya conocen la tecnología y están viendo el uso y aplicación. En México ya tenemos en total seis robots. Cinco en La Primavera y uno en el Nevado. Este último instalado a inicios de abril para la temporada de incendios, de hecho fue el propósito principal y ahorita ya hizo sus detecciones y trabajo y ya solo estamos a esperando los resultados y análisis de Probosque», dice Aranda.

La compañía busca que las autoridades y la sociedad encuentren en el uso de la tecnología una solución para que se puedan controlar estos siniestros, porque a decir del directivo todavía vienen más sequías.

«Todavía vienen más, vienen sequías fuertes, vienen más incendios y no puedes tener una persona monitoreando 24 horas. Depende mucho de la infraestructura que se tenga, si hay torres de transmisión, energía eléctrica, comunicaciones, los robots», señala.

Artículo por Forbes México:

https://www.forbes.com.mx/